Unas finanzas sanas son aquellas completamente independientes, ¡no las mezcles! así evitarás dolores de cabeza.

La mayoría de las personas iniciaron su empresa como “una extensión de su cartera”, es decir, por tener un ingreso extra. Y en realidad, no es malo en absoluto, pero es muy importante llegar a un punto donde ambas carteras (personal y empresarial) sean completamente autónomas.

En primer lugar debes asignarte un sueldo, y no tomar deliberadamente grandes cantidades de dinero para cubrir tus gastos personales, porque entonces comenzarás a gastar más y más conforme el negocio vaya dejando utilidades, que podrías mejor re-invertir en la misma empresa: en mejorar instalaciones, comprar algún equipo, o incluso en capacitar a tu personal…y adivina… ¡si! todo es deducible de impuestos.

Pues bien, si apenas estás comenzando, tenemos buenas noticias: estás  en el mejor momento de comenzar bien las cosas. Y si ya estás enredado en la inercia de tu propio trabajo, tenemos muy buenas noticias también, estás a tiempo de corregirlo.

También te recomendamos destinar una única cuenta de banco para la empresa. muy independiente de la de ahorros personales, aún si estás como persona física y apenas comienzas a emprender, esto te ayudará a separar por completo el dinero y darte cuenta realmente cuánto es  lo que entra a tu negocio y cuánto lo que sale, y sobre todo, en qué se va cada gasto. Investiga cuál banco te da más beneficios en cuanto a las plataformas que maneja, por ejemplo hay algunos que con una app desde tu celular puedes hacer transferencias ¡es de lo más cómodo y práctico!

Puede que tú te encargues absolutamente de todo, pero te aconsejamos contratar un contador que se ajuste a tu presupuesto, pues es muy importante no escatimar en este tipo de servicios, que más bien resultan ser alianzas importantes, pues como dicen por ahí: “zapatero a tus zapatos”. Tu contador te indicará cómo le entregues las facturas, notas de venta, fichas de pago y demás papeles importantes. O incluso si hacen un buen trato te puede apoyar para facturar, según lo consideres y si el flujo de tus procesos de trabajo lo permiten. Y con esto tendrás una visión más clara de tus ingresos y egresos.